¿Por qué hemos tardado tanto en indignarnos con Facebook?

Facebook

Lo más increible del caso Cambridge Analytica y Facebook es el tiempo que le ha llevado a la gente preocuparse por ello. Han pasado más de tres años desde que The Guardian publicara  la mayor parte de lo que hoy abre telediarios  en todo el mundo.

La información de The Guardian:

  • En 2014, Aleksandr Kogan desarrolló una app para Facebook que incluía un test de personalidad. Mientras se usaba, la app recibía toda la información personal del usuario así como de sus amigos. Esto era permitido por Facebook con pleno conocimiento.
  • En cuestión de meses, Kogan aseguraba tener una base de datos de más de 40 millones de americanos. Esta información se usó para crear perfiles de personalidad basados en 5 grupos poblacionales.
  • Kogan empieza a trabajar con la empresa británica Strategic Communications Laboratories (SCL). Su trabajo en un “proyecto de análisis de usuarios de Facebook en USA” le lleva a compartir con SCL (y su subsidiaria americana Cambridge Analytica) los datos obtenidos con su aplicación. El problema es que no tenía permiso para hacerlo.
  • Financiados por el mecenas republicano, Robert Mercer, Cambridge Analytica realizó análisis de perfiles con los datos de Facebook para perfilar los mensajes de campañas políticas. La misión de Cambridge Analytica era profundizar en las tácticas usadas durante la campaña de Obama.
  • Cambridge Analytica fue contratada para ayudar en las campañas presidenciales de Ted Cruz y Ben Carson.  La compañía obtuvo 750.000 dólares de Cruz y unos 220.000 dólares de Carson.
  • Facebook aseguraba “estar investigando la situación cuidadosamente” ya que el uso no permitido de información de Facebook “constituye una violación de las políticas de la compañía y emprenderan acciones contra quien lo haga”.

Escándalo Facebook: Llueve sobre Mojado

¿No os suena a las noticias de hoy? La historia que contaba The Guardian murio ahía.  Dos años más tarde, en Marzo de 2017, The Intercept publicó un artículo titulado, “Facebook falló en la protección de los datos de 30 millones de usuarios Users y han sido usados a favor de la campaña de Trump”.  Este artículo volvía a incluir la información de The Guardian.

Pero el artículo de The Intercept iba un poco más allá. Explicaba a sus lectores como sus datos de Facebook podían ser usados para predecir compartamientos. Señalaba un estudio de 2013 en el que simplemente analizando los likes se podría identificar la raza con un 95% de acierto y el partido político con un 85%.

Dan Gillmore, director del centro Knight de  la Universidad de Arizona decía, “Es razonable pensar que más tarde o más temprano, vamos a ver un incremento de la manipulación poblacional, incluyendo las elecciones, con métodos extendidos pero mucho más indetectables.”

De nuevo otro artículo que caía en saco roto. Entonces, ¿qué ha cambiado en los artículos del New York Times y del London Observer que han hecho que el mundo se vuelva loco?  Los artículos daban mucha más información sobre el papel de Robert y Rebekah Mercer, así como de Steve Bannon en el uso de los datos de Cambridge Analytica para la campaña de Trump.

La gran Wake Up call

Los americanos empiezan a entender el poder del Big Data.  La avalancha de noticias sobre la interferencia de hackers rusos en las elecciones y el uso no autorizado de datos personales de Facebook para influenciar el comportamiento de 126 millones de personas, ha conseguido que el gran público le de la importancia que se merece a esos “inocuos” datos personales que les cedemos a las empresas.

Durante años, los americanos han consentido la vigilancia de la NSA y otras agencias gubernamentales de sus datos digitales. Era un “No me importa. No tengo nada que esconder.” Ahora se empiezan a dar cuenta de que lo mismo si tienen cosas que ocultar. Sus preferencias, las de sus amigos y su familia pueden ser recogidas a perpetuidad. Con esos datos, producir mensajes manipuladores, es sólo cuestión de algoritmos.

A pesar que se están lanzando investigaciones para esclarecer el alcance de esta historia, el mazazo lo darán los usuarios. Ya sea Facebook, Twitter o otra red social; Cuando los usuarios se den cuenta de que los datos que comparten se usarán contra ellos para manipular su comportamiento, dejarán de compartir. Si una plataforma no puede  mantener nuestra información privada a salvo, la dejaremos de usar y tras nosotros, vendrán los anunciantes.

Roger McNamee les avisó

Roger McNamee, mentor de Mark Zuckerberg, supo ver el problema hace mucho tiempo e intentó que también lo vieran los directivos de Facebook. Todos sus avisos no sirvieron para nada. En una entrevista con Christiane Amanpour, McNamee dijo que en Octubre de 2016, avisó personalmente a Zuckerberg y a Sheryl Sandberg sobre la magnitud del riesgo pero no consiguió llamar su atención.

SegúnMcNamee, los líderes de Facebook estaban obcecados en concebir Facebookcomo una compañía-plataforma y no como un medio de comunicación. “No somos responsables de lo que hacen terceros con nuestros datos”. McNamee les contestó “Tenéis 1.7 billones de usuarios, si deciden que sois los responsables no importará lo que diga la ley.” 

Eso parece ser lo que está pasando.  McNamee dice que el uso de Facebook en Estados Unidos descendió en el último cuatrimestre de 2017 por primera vez en su historia y cree que el patrón se repetirá en el primer cuatrimestre de 2018.

Muchos peces gordos están señalando la falta de gobierno corporativo en Facebook. Bloomberg menciona al CEO de Apple, Tim Cook, diciendo “La capacidad de que cualquiera conozca las cosas que te gustan, tu historial de navegación, tus amigos…es algo que desde mi punto de vista no debería existir.” Elon Musk borró las páginas de Tesla de Facebook. Cher borró también su cuenta y los hashtags #DeleteFacebook y #RegulateFacebook son trending topic.

Todavía queda por ver si Facebook puede recuperarse y ganar de nuevo la confianza de sus usarios. No sabemos si este caso traerá regulaciones a un sector que las necesita y rápido. Lo que está claro es que el escándalo Facebook es la mayor llamada de atención para los usuarios de Internet en cuanto a privacidad y libertad en la red.